miércoles, 26 de noviembre de 2014

De cumpleaños estamos hoy!!!


Damos las gracias a Dios, Creador nuestro por darnos la oportunidad de ver hoy un día más de cumpleaños y poder compartir el mismo junto a toda mi familia, mis amistades nuevas y antiguas. Imposible dejar de mencionar a los seguidores de este blog, que desinteresadamente y de forma abnegada, siempre han apoyado esta iniciativa. ¡¡Un abrazo!!

viernes, 6 de junio de 2014

"El Piki Parte Atrás..."


En 1987 la discoteca ‘El Piki’ era una cita obligada para adolescentes ya que representaba la oportunidad de verte con alguna chica e invitarla a bailar objetando así positivamente el hecho de no poder entrar a Abraxas, la disco de al lado.

Una característica bastante singular que poseía ‘El Piki’ era que la parte frontal del negocio consistía en una pizzería, mientras que la parte de atrás era una discoteca.

Como la economía era estable, el dinero le rendía a uno bastante y existía la posibilidad de consumir tanto en la pizzería como en la disco.

Si el tiempo -dado a nivel de permiso- era limitado, entonces uno optaba exclusivamente por ir a la pizzería, consumir refrescos y por supuesto, comer la clásica pizza de jamón y queso.
En el caso contrario a lo previamente expuesto, se tomaba la famosa alternativa de “El Piki palte atrá” por tratarse de algo más discreto.

Para quien divisara el vehículo en que uno andara, el hecho de precisar dónde uno se encontraba, le sería una tarea de triple búsqueda: o verificaba en ‘Disco-Terraza Taco’ (ubicada al frente de El Piki), Abraxas o el mencionado El Piki. Era una estrategia para despistar a personas que francamente le dañarían a uno la noche.

Un dato de suma relevancia, era el hecho de que mi motoneta en ese momento significaba todo un acontecimiento debido dos factores determinantes: era la única de su tipo en toda la ciudad y andar en motocicletas automáticas era algo poco usual. Tuve el privilegio de poseer una Honda Flush, que como decía Vladimir María (hermano de Chichí Michelin), era un ‘Ferrari de dos ruedas’.

En tiempo récord había capitalizado mi popularidad debido a la famosa Flush y en lugares en donde nadie me conocía por mi nombre de pila, me tildaban como ‘el chamaquito de la passolita roja’ y otros se atrevieron a llamarme ‘Marcos Flush’. Aquí es donde inicia este relato:

-“Oye Malquito,
¿qué va sé eta noche?”, me pregunta Carlos ‘La Tanga’, célebre personaje de mi barrio por ‘sabérselas todas’, sobre todo en asuntos de faldas.

-“No sé. A lo mejol salga a da una vuelta con lo muchacho por ahí”, le digo.

-“Esa vaina de da vuelta te va a mariá. Uté lo que tiene que hacé e’ cojé conmigo pa’brasa”, me dice en tono exigente.

-“
¡Abraxas?!, ¿tú te tá’ volviendo loco Carlo?. A mí no me dejan entrá por ser menor”

-“
¡Ya le dije!.Si pasa por allá ma’ talde uté va a entrá atento a mí”, sentencia.

Me despido de él y salgo a dar mi rutinaria vuelta de reconocimiento que iniciaba en Las Piedras, seguía en Papagayo y ahí mismo, Preconca Vieja y Nueva.

Eran cuatro paradas obligadas en donde visitaba amistades y también admiradoras. En mi última parada en Preconca Vieja, voy a la casa de una amiga escolar quien tenía una fiesta en su casa y me había invitado bajo la promesa de presentarme una amiga de ésta a quien me interesaba conocer.

Estando ya en la fiesta, me presentan a la chica y rápidamente coordinamos ir al Piki. Accede sin problemas. Nos despedimos de la ahora amiga en común y nos retiramos:

-“
¡Oye pero eta passolita corre mucho!”

-“Asi es. Tiene una salida bien rápida”

-“Mira hay algo que tienes que sabel. Yo no vivo por aquí arriba, mi casa e’ por el Mutualita”

-“
¡Pero eso e’ pa’llá bajo! ¿Y por qué no me dijiste y así te pasaba a buscar por allá?”

-“Lo que pasa e’ que le dije a mi mamá que iba pa’una fieta de una amiga en Papagayo”

-“
¿En Papagayo o en Preconca Vieja?”

-“Eso mimo... Pa’mí son la mima cosa... total quedan celquita”

-“
¿Y a qué hora le dijite a tu mamá que volvía?”

-“
¡Qué sé yo! A la hora que se terminara la fieta... ¡Dime tú!”

-“Jejeje Ay mi madre jejeje
¡que te diga yo! ¡Bueno! Son ahora la 8:30 PM. ¿Qué te parece a la 10:30 PM?”

-“Mmmm, sí ta’bien. Podemo’ quedano hata lasonse y me lleva a donde mi amiga pa’que su papá me lleve a mi casa”.

-“
¡Perfecto!”

Llegamos sin pormenores al Piki y acto seguido parquié la Flush, nos dirigimos directamente a la discoteca. Al llegar, pongo en práctica uno de los trucos que Carlos ‘La Tanga’ nos había enseñado en el barrio: al pagar, te sellaban en una de las manos y antes que se secara la tinta, uno la dilataba soplándola para de esa forma, imprimírsela a la otra persona que entraría de gratis:

-“
¡Tú no ere’ fácil Malquito!”, me dice asombrada mi acompañante.

-“Jejeje
¿pa’qué pagá doble si se puede hacer esto?”, le digo.

Entramos al ‘Piki parte atrás’. El ambiente estaba con un aire que daba la hora. Rápidamente nos ubicamos bien cerca del área de la cabina del DJ.
¡Pedimos un servicio de Barceló “cuatro filo” e inicia la muela desenfrenada!

Entre pláticas y pláticas, nos íbamos a bailar, volvíamos a sentarnos y así sucesivamente. Los sets en ese entonces eran más dinámicos e interesantes que ahora: había un set de cuatro temas de Merengue, Salsa, Música Americana (música bailable en Inglés)
¡y los esperadísimos sets de boleros!

En éstos últimos, uno se aprovechaba porque se sabía de antemano que eran cuatro baladas consecutivas y si usted no ligaba allí mi hermano(a), olvidarse del asunto era lo más lógico.

Tras haber finalizado con éxito el esperado set de boleros, nos disponemos a sentarnos. Mi estado anímico estaba sumamente acelerado (habían ya 3 servicios de cuatro filo abajo) y de haber existido Los Sabrosos del Merengue en esa época, iban a tener que cederme el término de ‘sabroso’ porque lo estaba 100%:

-“Que bien me he sentido aquí contigo Marcos”, me dice la fémina con ojos en Saturno.

-“Esa era la idea”, le digo bien animado al momento que le doy un largo beso.

-“
¡Mira! ¡Ya tienes que llevame... ‘¡Ta talde... van a sé lasonse!”, me dice entre ‘tengo que irme, pero me quiero quedar’.

-“OK. Déjame ir al baño”

Al llegar al baño de caballeros, me impide la entrada uno de los camareros y me comunica que no se encontraba en servicio. Gentilmente me indica que fuera al de la pizzeríi. Hago lo propio y al salir me encuentro con Carlos ‘La Tanga’ prendío como dos bombillas del estadio:

-“
¡Padrote! ¡Vengacá mi helmano! Tú sabe que yo te quiero mucho a tí y a Alturito... ¡Utede son miselmano del barrio!”, me comenta abrazándome.

Sin medir palabras o darme tiempo de nada, me toma del antebrazo y me dice halándome:

-“¡Ven, vamo’ pa’brasa!”

-“
¡No, no Carlo! Ando con una novia y me ta’ eperando en la dicoteca del Piki”

-“
¡Mire carajo! ¡Nadie le dice que no a La Tanga!”, me va sentenciando mientras me va llevando para Abraxas.

En la puerta no hubo inconvenientes ya que él era conocido. Una vez en el interior, nos sentamos en el bar. Pide una cerveza para mí y un Palo Viejo para él. Notando el estado en que se encontraba, el bar tender le dice que lo que había era Brugal y Carlos asentó.

A sabiendas que no podía mezclar, accedo a tomarme la cerveza para ver si lo entretengo y así zafármele. Inútilmente traté de convencerlo de que me dejara ir porque en realidad tenía a alguien esperándome y no fue hasta que se acercó una mujer que le advirtió que se preparara porque venía el set de boleros.

Carlos es llevado a su pista y aprovecho para salir y me encuentro con la fémina bien desesperada mirando el reloj y me dice:

-“
¡¿Y dónde tú ‘taba?! ¡Mira que hora e’! son lasonse y media! ¡Mi amiga me va a matá!”

-“Después te explico. Ven vámonos”

-“
¡Pero no pa’ donde mi amiga! ¡Tu ta’ loco!? ¡A eta hora no puedo llegá allá... Me da velgüenza!”

-“
¡Pero ven vamos! ¡la Flush corre rápido!"

Subimos a Preconca Vieja y al llegar, la fiesta de la amiga se había acabado. No había tiempo que perder porque de presentarse a las 12:00 AM sin el papá de su amiga, ella tendría serios problemas.

Unos tres llamados medio sutiles por la ventana frontal de la casa de la amiga, mas no hubo nunca respuesta. Una sólida tensión se notaba en su aspecto y es entonces cuando le digo:

-“
¡Mira vámonos que tu papá no come gente!”

-“No, lo que pasa e’ que…”

-“
¡No va a pasar nada! ¡Vámonos dije ya!”

Llegamos faltando cinco minutos para la media noche. Al ella decirme que vivía por el Mutualista, imaginé que se trataba de Chicago o quizás Savica, pero no eran ninguno de los dos sectores y resultó que ella vivía en la parte trasera de un caserío rumbo a la Avenida Libertad.

Con el corazón en la boca, agarro mi mujer de manos y nos adentramos al lúgubre callejón. Al final del mismo había una modesta casa con puerta de zinc por donde se podía ver un tenue bombillo encendido como muestra de que estaban levantados.

Tras unos minutos de vacilación, se decide a tocar y al yo ver que alguien abría la puerta, medio me alejo en la penumbra con la clara intención de que no me vieran.

De un momento a otro, se cierra la puerta y se escucha la voz de una señora (presumiblemente su mamá) que vociferaba:

-“
¡No!, ¡no!, ¡no le dé!”

Sale la fémina por un lateral de la maltrecha residencia y me dice:

-“
¡Vete Marcos que e’ a ti que te van a dá!”

Salgo idéntico a los ‘100 Metros Planos’ y llego bien rápido a donde se encontraba la Flush, me subo en mi passola y arranco sin rumbo fijo.

Entre calle y calle, llegué a la Dr. Teófilo Ferry y al divisar qué calle era, arranqué hacia arriba sin medir si era una vía y pasando las esquinas a cieguitas, llegué a mi casa.

Al día siguiente coincidí con la amiga de Preconca Vieja quien me comunicó que el caballero no era su papá sino su padrastro y que quería hablar conmigo para conocerme. Respondí naturalmente:

-“
¡¿Y e’ fácil?!”

Por: Marcos Sánchez. Cuentos Sociales: "El Piki Parte Atrás". © 2009-2012-2014 Marcos Sánchez. Derechos reservados.

viernes, 9 de mayo de 2014

"Recuerdos Negativos"

Una de las actividades que más gusta al ser humano es recordar hechos que le traigan satisfacción en varios órdenes.

No obstante, debemos sentenciar que por desgracia, no somos perfectos y también se incluyen memorias no gratas de algún evento negativo.

Si nos preguntaran qué quisiéramos recordar de acciones pasadas en nuestras vidas, la respuesta obligatoria y más socorrida fuera la inclinada a todo lo que nos haga reir o nos haga sentir bien.

Lo bueno es que mirar un acontecer desagradable del pasado, podría cambiar...

-"Excúsame la tardanza, pero llegué tan pronto como pude ¡Este tránsito es cada vez más caótico!"

-"No te preocupes. Gracias por venir..."

-"¿Qué es lo que te aterra que sonabas a ultratumba cuando me llamaste?"

-"No sé ni por dónde empezar Marcos. A lo mejor pensarás que soy un muchacho..."

-"Si vine es porque no estoy prejuiciado contigo. Además me honra que me consideres tu amigo y aquí estoy para darle crédito a eso"

-"...gracias de verdad...mira " (suspira hondamente) -"...estoy atravesando por una situación que si bien no me tiene loco, falta poco..."

-"Pronto seremos dos si continúas vacilando. ¿Qué es lo que te atormenta?"

-"...del tema que habíamos hablado aquella vez..."

-"¿Te cuesta tanto decir que es sobre una mujer?"

-"...es que..."

-"...temías una represalia y estas equivocado. Somos humanos, no máquinas amigo mío. Cada quien tiene su respectiva forma de cómo manejar las situaciones del corazón"

-"...yo creo que soy la excepción... ¡Hemos hablado de esta vaina ya tantas veces!"

-"¡Hey! ¡cálmate! 
¡Desahógate ya y dime esta vez! ¿qué es lo que pasa?"

-"¡Por más empeño que pongo de mi parte no logro sacarme esa jodida mujer de mi cabeza!"

-"¿Y por qué simplemente no dejas ir esos recuerdos y ya?"

-"No sé...es que todas las cosas me la recuerdan ¡Y lo que me causa es angustia y rabia a la vez!"

-"Has considerado..."

-"...¡¿el qué?!, ¡¿tú estas loco?!"

-"Pero, no me has dejado expresarme"

-"¡Tú me conoces bien! ¡¿Cómo crees que voy a tentar en contra de mi vida?! ¡Por Dios!"

-"Me agrada sobremanera escuchar eso, pero me iba a referir a la búsqueda de ayuda profesional"

-"¿Tú también eres del grupo que piensa que estoy loco? ¡Se supone que eres mi amigo! ¡Yo no necesito psiquiatra!"

-"Los Psiquiatras amigo mío, se encargan de tratar los trastornos mentales y mi sugerencia era referirte a un Psicólogo"

-"¡Para mí son las misma vaina!"

-"Bueno, cuando dejes tu actitud infantil podremos continuar si es eso en realidad lo que deseas"

-"...te pido me disculpes..."

-"No tiene nada de malo que un profesional de la conducta trate tu caso. El hecho de que busques ayuda no te tipifica como inadaptado"

-"Man..te agradezco todo esto de verdad..."

-"No voy a darte cátedras de esto, pero no estaría mal chequear por dónde andan tus pensamientos, emociones y tu conducta"

"¡Me da apuros ir! ¡Lo único que quiero es olvidar ese capítulo negro de mi vida!"

-"Metirapona...aunque falta probar si funciona..."

-"¡¿Meti qué?! ¡¿De qué hablas?!"

-"Quieras o no tendrás que tratarte con un profesional en la conducta. Si quieres, te acompaño y así verás que el mundo no se acaba"

-"Tomaré tu consejo, pero no me dijiste qué era eso que mencionaste. ¿Es un método?"

-"Jajaja ¡No! es una nueva droga que supuestamente ayudará a borrar las emociones negativas almacenadas en el cerebro"

-"¡Virgen Santa! ¡Estas viendo demasiadas películas de ciencia-ficción!"

-"Si los resultados son promisorios, pronto la Metirapona será una realidad"

-"Suenas muy convencido"

-"Por supuesto y créeme: Si no decides tratarte, quien pasará a ser ficción próximamente serás tú amigo mío. ¡Anímate y mañana iremos al Psicólogo!"

Por: Marcos Sánchez. Cuentos Sociales: "Recuerdos Negativos". © 2011-2014 Marcos Sánchez. Todos los derechos reservados.

viernes, 2 de mayo de 2014

"El Amigómetro"

Tener amistades es una condición invaluable en la gran mayoría de los casos de nuestras vidas.

Aunque es bien difícil conseguir un amigo o amiga verdadera, la búsqueda del mismo se hace siempre una constante ya que necesitamos de ese alguien especial para comentarle nuestras alegrías y nuestras penas.

Debido a diversas razones, decir a viva voz que se tiene un mejor amigo o amiga es un caso de suma extinción en nuestros días. Ese nivel de relación no se consigue en unos días o salidas de fiestas, encuentros sociales, giras a la playa o idas a ver un juego de tu equipo favorito en una disciplina determinada.

Tampoco se obtiene con forzosos regalos materiales para cumplir con una imposición social o mantener hegemonía en comparación a los demás. Tener un mejor amigo va mucho más allá de todas esas cosas banales. Es un tema complejo debido a que la pureza abnegada y desinteresada de un auténtico amigo es casi imperceptible al ojo humano.

Nosotros no pretendemos dar cátedras de amistad, pero sí compartimos nuestras experiencias a los fines de ser utilizadas de la mejor forma por quienes nos siguen.

La gesta de una amistad tangible muchas veces nace partir de la intención espontánea con que recibimos dosis de afecto y múltiples tipos de ejemplos de autoayuda, entre otras cosas.

Puede surgir en la infancia, adolescencia o ya en la adultez. Si es en el caso de la niñez, y ésta se mantiene fiel a los valores previamente señalados, es casi impenetrable algún elemento nocivo en ella. En la adolescencia no es distinto si es honesta desde su irrupción y ya de adulto, es un caso relegado a señaladas excepciones.

Actualmente quienes se hacen llamar tus amigos son un desmesurado grupo de oportunistas que bien utilizan de forma descarada el hecho de beneficiarse del ambiente que rodea a uno para "sentirse permeados" y así darle forma a su patética existencia.

Lo bueno de todo esto es que debemos estar claros que ninguno de esos advenedizos están presentes en nuestros álbumes de recuerdo escolar, actividades tradicionales, laborales ni mucho menos familiares.

Consciente de ese hecho, de usted depende a quién le permitirá acceder a su entorno aunque al final, tanto los originales como los fabricados, varones o hembras, terminan hablando de uno...

-“Quería comentarte algo sobre el número de amigos que tienes en tu red social”

-“No me digas que tú eres del grupito que sólo entra para ver un número más en ese apartado”

-“Bueno, Marcos lo que pasa es que las redes sociales son para hacer amistades ¿o no?”

-“Yo las veo como una forma de socializar en vez de hacer amistades. ¿Cómo puedes tú decir que alguien es amigo tuyo por el simple hecho de que te reconoció por algo que hiciste o por alguna referencia?”

-“No lo había pensado desde ese punto de vista, pero total uno habla con quien uno quiere jejeje”

-“¿Y qué sentido tiene entonces sumar un número que no te beneficiará en nada? ¡socialmente en este caso que se sepa!”

-“En eso debo darte la razón. Lo que pasa es que uno puede llegar a conocer a alguien por esa vía y además tú mismo eres de los que dice que el ser humano no está diseñado para estar solo”

-“Es cierto. La soledad no es buena aliada”

-“Ah ¿tú ves?, ¡entonces no me vengas tú a decir que todos tus contactos son amigos tuyos!”

-“No lo son, pero en su gran mayoría fueron ex alumnos, ex compañeros de estudio o de trabajo. Otro enorme grupo son personas que les agrada el tipo de trabajo que hago como figura pública”

-“¿Quieres decir entonces que seleccionas tus solicitudes de amistad?”

-“Es un proceso. Si es alguien conocido después de rectificar, le acepto. Si no es alguien de mi entorno, lo primero que hago es enviarle un mensaje en privado para determinar si es un seguidor motivado por nuestro trabajo”

-“¡Pero imagínate tú! ¡Ese es un trabajo arduo!”

-“No estoy obligado a hacerlo en un mismo día como tampoco veo extraño que sepas con quien deseas entablar una “amistad”. ¿Qué gano aceptando a alguien que realmente no ve mis programas, lee mis cuentos o visita mis blogs?”

-“Ok, te entiendo en ese sentido, pero no es que quiera llevarte la contraria…”

-“…ni yo imponerme a tus creencias”

-“Bueno, mira lo que pasa es que estoy cansada de tratar con cierto tipo de amigos que uno tiene y decidí buscar nuevas amistades aprovechando la fiebre de las redes sociales”

-“A lo que te refieres es que ¿dejas a tus amigos de siempre para buscar nuevos en la internet porque te han decepcionado?”

-“Más o menos, lo que pasa es que a veces confías demasiado en alguien y de buenas a primeras, te enteras que han hablado a tus espaldas. Yo no sé a ti, pero esa vaina a mi me duele”

-“Je,je,je”

-“¿De qué te ríes? No le veo nada de gracia al asunto”

-“No me río de ti, lo que pasa es que me acordé de algo que mi hermano me había dicho respecto a las amistades e irónicamente se asemeja mucho a tu caso je,je,je”

-“¿Ah si? ¿Y de qué se trata para yo también gozármelo?”

-“Es algo simple. Analizaba el comportamiento de los amigos respecto a las cosas que le pasan a uno y de repente surgió un curiosa pregunta jejeje”

-“¡Me tienes en suspenso! ¡¿Cuál es la pregunta?!”

-“¿Qué haríamos si existiera una especie de amigómetro, un aparato que pudiera decirnos lo que nuestros amigos dicen de uno a nuestras espaldas?”

-“¡No quisiera imaginarme!”

-“De eso se trata. Quienes hablan de uno generalmente son las amistades. Nadie que no te conozca podrá hacerlo con propiedad. Mi consejo es que limes asperezas con esa persona y hagan las paces”

-“Gracias por tu consejo, lo tomaré en cuenta. ¿Puedo hacerte una pregunta?”

-“¡Por supuesto!”

-“¿A ti te gustaría tener un amigómetro?”

-“¡Para nada! Fíjate que ahora hablábamos de alguien sin estar presente. Si esa persona se entera con el aparato que hablábamos de él o ella, estaría conforme con el final de nuestra conversación, pero si fueran comentarios negativos, ¿qué pasaría?”

-“…tienes razón…”

-“Si esa persona es amiga tuya de verdad, siéntense y hablen cara a cara”.

Por: Marcos Sánchez. Cuentos Sociales: "El Amigómetro". © 2011 Marcos Sánchez. Todos los derechos reservados.

viernes, 25 de abril de 2014

"Analgésico Fotográfico"

Uno de los factores que el ser humano menos desea experimentar es la nostalgia.

Cuando se nos va alguien por un tiempo solo queda el recuerdo físico de algo que nos haya dejado, pero sin lugar a dudas el mejor de todos, es la fotografía.

De hecho, el término "fotografía" se empleó por primera vez el 25 de Febrero de 1839 cuando el astrónomo alemán Johann Heinrich von Mädler la utilizó en el periódico de su país, Vossische Zeitung.

Está documentado que en Marzo de ese año, Sir John Frederick William Herschel, renombrado matemático, astrónomo, quimico y fotógrafo-inventor experimental inglés, la dio a conocer mundialmente.

De todas formas, capturar un momento de nuestra existencia en una fotografía, nos servirá para referencia obligatoria a futuras generaciones.

Desde que tengo uso de memoria, las fotos han sido una constante en la vida de todo quien nos rodea. Sin embargo me encontré con un curioso caso hace ya un tiempo no tan distante...

-"Buenas tardes señorita"

-"Buenas tardes señor ¿Es usted el Intérprete?"

-"Sí para servirle"

-"Mi jefe me dijo que le vaya verificando estas hojas en lo que llega"

-"Discúlpeme joven ¿Le mencionó él si éste era el trabajo?"

-"Bueno, sólo me dijo que le pidiera si podía traducirle estos documentos"

-"OK. Gracias"

Me encontraba en una oficina de un reconocido empresario de la construcción y el flujo de varias personas era interminable. Convergían además empleados internos y externos junto a innumerables clientes.

La recepcionista me hizo la vida cómoda al invitarme a pasar a un salón en donde tendría absoluta libertad de espacio y también un fino escritorio para apoyar. Anexo, estaba la ambientación, que bien parecia un sepulcro dado el dominante silencio que regenteaba el lugar.

Terminé la traducción en unos 15 minutos y opté por quedarme allí hasta que la joven me llamara.

Las modernas puertas de cristal, le permitían a uno poder tener contacto visual con casi todo el perímetro de la recepción más la entrada principal del edificio.

Miraba con sumo asombro cómo la recepcionista miraba fijamente un portaretratos cada vez que levantaba la mirada. No podía definir su fabricación, pero la estructura emulaba un tradicional portaretrato de madera, aunque la fijación visual de la muchacha me hacía pensar que a lo mejor era digital.

Llega mi cliente y rápidamente entramos en acción con un potencial inversionista quien había exigido negociar que los términos a discutir de un importante proyecto, se hablarían en Inglés.

Tras par de horas, finalizamos la jornada y el cliente me da las gracias al momento de decirme que pasara por la recepción para recoger mi pago.

Me dirijo solícito hasta donde la joven...

-"Siéntese brevemente por favor. Mandé a cambiar el cheque"

-"Muchas gracias señorita"

-"No es nada"

Breves instantes después llega la persona con el cambio, la joven me paga y antes de irme le pregunto...

-"Discúlpa mi curiosidad, pero ¿es ese portaretratos digital?"

-"Jejeje ¡no para nada! es de madera ¿Por qué?"

-"Es que notaba que lo miraba insistentemente"

-"Jajaja lo que pasa es que leí en un artículo que mirar la foto de un ser amado reduce el dolor en un 44%"

Semejante respuesta me dejó atónito y sólo reí y me retiré.

Al llegar a mi casa, inicié a hurgar sobre el tema y me enteré que recientemente se realizó un estudio entre 8 mujeres y 7 hombres que arrojó como resultado (vía una máquina de resonancia magnética escaneando sus cerebros) que al mirar fotos de seres amados reducía el dolor entre un 36 y un 44 por ciento.

Por: Marcos Sánchez. Cuentos Sociales: "Analgésico Fotográfico". © 2011-2014 Marcos Sánchez. Todos los derechos reservados.

viernes, 11 de abril de 2014

"Ayuda Anónima"

Tradicionalmente nos han inculcado que los hijos somos el reflejo de nuestros padres desde el punto de vista de cómo se nos educó. De ahí, que la vida nos pague justo lo que merecemos.

Todo, por supuesto, suena extremadamente bien en teoría.

Cuando tenemos que enfrentar una situación provocada directa o indirectamente por nosotros, nos damos cuenta que las cosas no siempre salen como pensábamos, pero si miramos en nuestro interior, nos damos cuenta que seguir o cambiar depende de uno mismo.

El 22 de Septiembre de 1998 será recordado como un día fatídico para toda la región Este y de manera muy sensible, para todo romanense ya que el ciclón Georges dejó estragos materiales y psicológicos para muchas familias en La Romana.

Al día siguiente del desastroso fenómeno, salí con un amigo a dar una vuelta para ver cómo había quedado nuestra atolondrada Flor del Este. El espectáculo era algo más allá que deprimente. Desde la
parte alta de la ciudad, ésta parecía un desierto en términos literales.

Viendo desastre tras desastre y gente con rostros entristecidos, pasábamos de un sector a otro y en un momento determinado nos paramos en un pequeño colmado en la calle Espaillat llamado “La Tasca de María”. Entramos y nos sentamos:

-“Qué tiempo tu crees que le tome a La Romana recuperarse, Marcos”, me pregunta escéptico mi amigo.

-“No lo sé. Todo depende de las autoridades y la cantidad de ayuda que recibamos”.

-“¿Tu te imaginas esta vaina ahora?: no hay luz, poco agua, hielo, comida, los trabajos parados, las escuelas cerradas… ‘Tamo feo pana”, me dice bien preocupado.

-“Tienes razón, aunque se dice que de la desgracia se obtiene un beneficio”

En eso la dependiente del colmado nos interrumpe y nos dice decididamente:

-“Bueno, discúlpenme que me meta en la conversación, pero de seguro los ricachones serán los únicos que se beneficien porque yo no veo cómo, con todo este desastre...”.

En eso entra un señor que sostenía unas fundas de alimentos para palomas y se integra al diálogo y dirigiéndose a mí, me dice:

-“¿No e’ uté el hombre de la película?”.

-“Sí”, le digo escuetamente.

-“Su programa me encanta. ¡Mire como son las cosas! eta e’ una película de terror que ha dejado ete ciclón”.

-“Eso es así. De eso estábamos hablando aquí antes de usted llegar”, dice la dependiente.

-“Na’. ¡Eperá a ve qué pasa!”, dice el señor. En eso se mete las manos en los bolsillos, mira la cantidad que tiene y nos pregunta a mi amigo y a mí:

-“¿Lo muchachote se toman una cervecita? Ete calor ta’ bien fuelte”.

-“¡Bueno! ¿Qué se va hacer?!”, dice mi amigo al tiempo que asiente dando su visto positivo a la invitación.

El señor pagó, se llevó además una cerveza en manos y se despidió. En eso siguen entrando más personas al lugar. El espacio no era muy amplio y accedimos a sentarnos en unos banquitos afuera del colmado.

-“Que ironía de la vida. ¡Pasamos por aquí chequeando parte del desastre y de repente nos brindan par de pequeñas gracias al hombre de película! ¿No puedes quejarte, eh?”, me dice.

Antes de darme un sorbo, miro la botella y al frente veo gente de un lado a otro en búsqueda de provisiones y otras cosas y digo sopesadamente:

-“No creo que se vea bien estar aquí tomando cerveza mientras todo el mundo no sabe si va o qué va a comer hoy…”

-“Bueno, Marcos no me malinterpretes, pero ¿quién sabía que esta vaina sucedería? ¿Qué podemos hacer?”

Me levanto de la silla, entro al colmado, le pido a la dependiente que me guarde la cerveza en el congelador, salgo y le digo:

-“Te voy a decir qué vamos a hacer”

Confundido, me ve caminar hacia la esquina y me paro justo en la calle Luperón y Espaillat a unos escasos metros del colmado. Al acercárseme me dice:

-“¿Pero ven acá hombre de Dios y qué fue lo que te dio?”

-“Te voy y me voy a demostrar qué tanto la gente me conoce”, le digo.

Comencé a parar a todo aquel que me hacía un saludo y le solicitaba un aporte para ayudar a las personas que vivían en la periferia y que por lo distante de su ubicación, eran candidatos a recibir asistencia tardía o lo que era peor, ninguna.

Estuvimos allí desde las 5:30 de la tarde hasta caída la noche, cerca de las 8:00 PM. cuando contamos eran cerca de unos tres mil pesos y algo más. Mi rostro estaba en aspecto satisfecho y le digo a mi amigo:

-“Ahora sé qué tanta gente conoce a uno. Vamos a casa a preguntarle a mi mamá qué podemos comprar con esto”.

Sólo obtuvimos unas ocho fundas llenas de todo lo que usted se puede imaginar en materia de alimentos básicos más velas, trementina y fósforos. Las repartí en lo que hoy día es Piedra Linda y me ayudó solícitamente mi gran amigo y mentor cinematográfico, José María Castillo.

No he olvidado el rostro de esa gente al ver la ayuda que llegaba y al preguntarnos si se trataba de un asunto político, le dijimos que simplemente era una motivación personal.

Hacen unos años, estaba con mi mamá en el más grande centro comercial de la ciudad y parados en la caja se me acercó un jovencito y me dijo:

-“¡Hey! ¡Gracias por todo!”

Sin tener idea de por qué o qué motivó a ese muchacho a decirme eso le pregunto:

-“Gracias, ¿por qué?”.

En eso llegan sus padres y le dicen señalándome:

-“Ese que 'tá ahí fue quien no' ayudó pa' la época del ciclón”.

Notablemente conmovido, le dije que lo había hecho de corazón y entonces me dijo el joven:

-“Que bueno que hay gente como uté. Ese día me dijo mi mamá que no teníamo' qué comel siendo yo un pipiolito de uno 2 ó 3 año'”.

A mi mamá se le saltaron sendos lagrimones y enfrente de todos, nos abrazamos. Ese fin de semana almorcé con ellos allá en la ahora no tan modesta casa. No reparé en lo que comí. Sólo sé que me sentí un mejor ser humano ese día.
Por: Marcos Sánchez. Cuentos Sociales: "Ayuda Anónima". © 2009-2014 Marcos Sánchez. Derechos reservados.

viernes, 4 de abril de 2014

"Agradecido"


Siempre he dicho que lo más difícil es y será tratar con personas. Estoy convencido que nadie es igual por aquello que "cada cabeza es un mundo", peor me resisto de plano aceptar que es un hecho irrefutable y ya. Pienso que debemos ser más conscientes y menos materialistas. 

Aspirar a ser entes multiplicadores en nuestro entorno. Usar las herramientas que podamos para intentar mejorar las cosas dando nuestro valioso granito de arena... 

Fui incitado en calidad de Intéprete a un acto social hace unos días. Los invitados eran extranjeros y habían determinado celebrar la especial ocasión aprovechando su estadía en el país. La persona que me recomendó conocía de nuestra habilidad en el idioma inglés y nos puso en contacto con el responsable del acto. 

Una llamada telefónica certifica el acuerdo y un encuentro previo ultima los detalles de nuestras funciones, transporte y forma de pago. Una vez en la actividad, el tiempo hizo gala una vez más de su principal característica: ser implacable. En un abrir y cerrar de ojos, transcurrió el lapso cronometrado para le ejecución del evento y todo terminó tal como se planificó. 

De regreso a casa, me detuve en un sitio a comprar algo de cenar. Había mucha comida en ese lugar, pero nada que me agradara y opté por no solicitar algo. Para quienes laboran hotelería saben al dedillo el destino final de lo que se prepara y no se come. 

Por fin llego a un sitio para pedir algo rápido. Una hamburguesa en este caso. Esperé mi turno porque esperaban unas 3 ó 4 personas antes de mi orden. Sentado y mirando alrededor, se me acerca un muchachito de aspecto desaliñado y me dice que le de algo de comer que no había cenado en 3 días. 

Ante mi asombro y duda a la vez, le pregunté la razón y confesó que lo que conseguía era para alternarlo entre su hermanito y él. Un nudo en mi garganta se apoderó de mi al escuchar con voz firme las palabras de ese niño. Se trataba de algo sumamente desgarrador y sin pensarlo dos veces, le di mi hamburguesa. Noto que rápidamente la partió en dos pedazos, da las gracias y se retira corriendo hacia la acera del frente a darle la mitad a su hermanito. Mirando la acción, supe que era realmente para compartirla. 

En eso, le digo al dependiente que me prepare otra hamburguesa esta vez para llevar y dos jugos. Le hago señas al infante con uno de los jugos en manos y se acerca solícito. Da nuevamente las gracias, cruza y veo que se van caminando contentos. 

Ya lista mi orden, me dispongo a pagar y el dependiente me dice: 

-"Déjelo así amigo" 

-"Pero, ¿por qué si no le estoy pagando el segundo pedido?" 

-"Usted pagó hace rato ayudando a ese pobre infeliz" 

Agradecí el gesto porque si miramos desde una perspectiva amplia, en la vida a veces tenemos ciertas cosas y hay gente que no posee nada y nunca valoramos lo poco o mucho que nos toca. Encendí mi motocicleta y en el trayecto me encontré con los niños rumbo a un destino desconocido.

Llamé al mayor resolviendo darle también la otra orden. Ante mi asombro y de forma dudosa me pregunta: 

-"Pero ¿y usted no va a cenar hoy entonces?" 

-"No te preocupes. Yo ya cené. Espero te caiga bien"

Por: Marcos Sánchez. Cuentos Sociales: "Agradecido". © 2014 Marcos Sánchez. Todos los derechos reservados